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martes, 25 de abril de 2017

¿Cómo investigar sobre un “autor menor” del siglo XIII? El caso Petrus Hispanus. SEMINARIO UCM.

A cargo de: José Meirinhos. 






José Meirinhos es una de las personalidades más importantes de Filosofía Medieval en  Europa, en calidad de investigador y profesor en la Universidad de Porto. Es un experto en la obra de Pedro Hispano y ha elaborado una Compilación completa de todas las obras del autor. Actualmente, forma parte de un proyecto con un equipo internacional financiado públicamente por tres años y con sede en la citada Universidad.

 Petrus Hipanus utiliza y cita, en ocasiones, fragmentos de filósofos y no los menciona, sino que los utiliza como elaboraciones propias. Es un tratamiento retórico, con mucho adjetivo, difícil de traducir. Le están atribuidas muchas obras, no se sabe mucho con certeza de su vida, de ahí la pretensión del proyecto de Porto, que pretende estudiar el autor y su pensamiento científico-filosófico. Se conoce poco sobre cuánto, y dónde estudió. La biografía del autor queda algo relegada en este estudio, cuyo enfoque central es su pensamiento. "Hay que partir de su pensamiento para aclarar cuestiones biográficas y no al revés"- afirma Meirinhos. Se trata de un autor menor, porque no es mencionado en las Historias de la Filosofía generales, y apenas aparece en las Historias de la Filosofía Medieval.

Hay muchísimas obras atribuidas a este autor que hay que datar. A partir del siglo XIV, los historiadores de la Iglesia, cuando escribían sobre el papa Juan XXI, han empezado a atribuirle esas obras a un tal Pedro Hispano. Esta tensión se ha mantenido, y cuando se vuelve al estudio de los manuscritos en los siglos XIX y XX (algunos de los manuscritos en la Biblioteca Nacional de Madrid), reaparece el conflicto. En los manuscritos no hay identificación de Petrus Hispanus con el  Papa Juan XXI, han sido los historiadores quienes han hecho estas atribuciones. Es manifiesto un importante papel de las conjeturas, por eso, los estudiosos y lingüistas hacen hipótesis acerca de la fecha de elaboración de estas obras. Se sabe, por otra parte, que algunas obras atribuidas son totalmente erróneas. Hay contradicciones en las obras, por lo que es prácticamente improbable suscirbirlas a su autoría.

Yo, Pedro Hispano Portugalense, doctor en artes liberales, gobernador de la sublimidad filosófica, honor de la facultad de medicina y prolijo rector, coligiendo (componendum) terminé la composición de esta obra principal sobre la ciencia del alma- así se nos presenta el propio Pedro Hispano. Si se describe en estos términos, es que realmente ha desarrollado una obra extensa e importante.  Parece ser que ejerció estas funciones; en uno u otro lugar.

Se estudió lógica en todas las universidades por uno de los tratados que le están atribuidos, el Tractatus. Pero el problema radica en qué obras se le pueden atribuir; qué hay de cierto en este autor. En los manuscritos, a veces, aparece el autor presentado con distintos nombres: o es dominicano o es maestro de facultad, nunca ambos al mismo tiempo.



Pietro Spano en Dante. 

DANTE,Commedia:  Paradiso, XII, 134-355.

En la  Divina Comedia se cita un tal Pietro Spano (Pietro Spano es famoso por sus doce libros) . En la parte final del Paraíso, en el canto 12 hay una presentación, en nombre de Beatriz que guía a Dante en el Paraíso, se presentan algunos de los grandes filósofos de la tradición cristiana medieval y también en el siglo XIII, siglo anterior de la redacción de la obra dantesca. Tal y como ocurre con el diálogo entre Boecio y la Filosofía, Beatriz se presenta a Dante como guía espiritual y filosófica.

San Bonaventura les muestra a los filósofos a Dante y Beatriz en su viaje por el Paraíso.Si tomamos como cierta la asunción de la identidad de nuestro autor como Papa, hay que tener en cuenta el hecho de que  Dante sitúa a todos los Papas en el Infierno. Entonces, ¿por qué situar a Petrus en el Paraíso?
a) No lo identifica con el Papa.
b) Sí lo identifica con el Papa: Va al paraíso por lógico y no por Papa. Muchos historiadores de Dante lo identifican con otro Pedro Hispano, profesor y jurista también del siglo XIII. 

 Pietro Spano ha sido tradicionalmente identificado con el Papa Juan XXI, tal y como ocurre en la representación de Giovanni di Paolo. Hay otras representaciones donde aparece Pietro Spano, donde queda reconocida su presencia y su influencia. El triunfo de Santo Tomás de Andrea de Bonaiuti, fresco ubicado en la Iglesia de Florencia Santa María la Novella. En esta misma obra se presentan las artes liberales, las ciencias, y la Dialéctica,representando a Pedro Hispano, al que vemos con un sombrero, quizá de cardenal. Pero,  ¿realmente está representado en esta obra como religioso o como laico?



Frescos de la Sala Capitular de la iglesia de Santa Maria Novella. Andrea de Bonaiuti (1635).



La parte dedicada a la Filosofía Natural es muy relevante importante en su obra: dividida a su vez en obras de Psicología (Comentarium in de anima Aristotilis; Liber de morte et vita de causis longitudinis ac brevitatis vite; Scientia libri de Anima) o Zoología (Commentarium cum quiestionibus super De animalibus). Quizá la parte más importante sea la dedicada a la Medicina: tratados y recopilaciones, por un lado, comentarios y glosas, por otro.

El Tractatus (Summulae logicales) es una compilación de la Lógica conocida en el siglo XIII. El autor modifica el ejemplo que Aristóteles da en el analítico primero para su mejor comprensión. El holandés Rijk sostiene que pudo ser escrita en los años 30 del siglo XII, dado el conflicto en el que participaron las ciudades de León, Astorga y Zamora (región norte-centro de la Península Ibérica, pero no en París). Volvemos a incidir en el carácter conjetural: pudo ser un copista cambiando los nombres. Con esta conjetura se modificó todo lo que se escribía sobre Pedro Hispano hasta la fecha.

 Esta obra ha sido utilizada para introducir el estudio de la lógica en todas las universidades del Continente europeo; desde el inicio del siglo XIV, hasta en torno al 1600, fecha en que la obra es finalmente abandonada. Es el tratado de lógica más veces publicado hasta hoy. Se utilizó como Tratado de Introducción a la Lógica (introducción de un maestro de Copérnico a éste sobre la obra; Lutero también trabaja con él). 6 de los 12 libros son una verdadera creación del autor, la lógica aristotélica se encuentra presente en la parte primera del libro.

Otra de sus obras más relevantes es el Thesaurus pauperum.  El Tesoro de los pobres está conformado por más de 40 manuscritos que tienen traducciones a lenguas vulgares (hebreo, ruso, castellano, francés, escocés, etc.) Se presenta como una compilación de recetas para tratar las afecciones y enfermedades. Está redactada en un orden muy práctico, basado en el esquema de Avicena. Contribuyó al desarrollo de la medicina para las soluciones de las enfermedades. 

Finalmente, cabría incluir que es interesante relacionar la división de las ciencias (artes liberales y mecánicas dadas en clase) y la psicología (tripartición del alma enraizada con El Estagirita) con Petrus Hispanus. Se ha podido observar la dificultad que entraña un estudio de este tipo, pues las fuentes son escasas, los testimonios fragmentados y, en ocasiones, contradictorios, y las mismas obras son difícilmente datables y confirmadas en su autoría. Así, quizá estemos frente a un autor, dos, tres, tal vez cuatro en distintos contextos o épocas en el siglo XIII, pero por la inercia de los historiadores se ha perpetuado esta confusión (el filósofo, el médico, el alquimista, el Papa: esto es Petrus Hispanus).


Santa María Novella. 1740. Fachada por León Bautista Alberti.

jueves, 23 de febrero de 2017

Boecio, la Fortuna o Sobre el suicidio de Dido.





“La felicidad es el motor, según hemos dicho, de todo deseo. Ella es, por consiguiente, lo único apetecible cuando deseamos una cosa. Es evidente, pues, que el bien y la felicidad son una y misma cosa.”.-nos dice Boecio.
“Hay un solo error innato: creer que estamos aquí para ser felices.”- añadimos con Schopenhauer, varios siglos más tarde.




  Anaxágoras, Sócrates, Zenón y también Boecio son solo los nombres visibles del yugo que ha acompañado siempre el ejercicio de la actividad filosófica. Algunos fueron perseguidos, otros desterrados, los menos afortunados, ejecutados. Mientras tanto, hombres y mujeres observaban impertérritos el sacrificio de estos primeros individuos que trataron de comprender el mundo natural, el origen de la acción moral y el sentido de una existencia humana que se tornaba absurda por momentos. Sócrates nos dice entre líneas en la Apología que ha comprendido que la vida es enfermedad, recurriendo a Asclepio, Dios de la Medicina. Boecio, por su parte, abraza el consuelo de la mujer que conversa con él en su celda, momentos antes de la ejecución ordenada por Teodorico. Así, la Filosofía aparece como el símbolo y la representación de una mujer que habría de dar respuestas a un Boecio que yace atormentado y confuso, esperando una muerte segura, fruto de una situación injusta . ¿Por qué Boecio acude a la Filosofía en sus últimos momentos de vida? ¿Por qué no aparece el nombre de Cristo a lo largo de toda la  De Consolatione Philosphiae? ¿Ante la certeza de la muerte inminente, por qué preguntarse de nuevo el sentido de la vida?

El beso de Judas. Giotto di Bondone (1304-1306)

  Boecio, en voz de la Filosofía, procede a establecer una distinción que en ocasiones tiende a ser malinterpretada, a saber, la felicidad fortuita (felicitas) y la felicidad verdadera enraizada con la virtud y el “summum bonum”(beatitudo). En este punto, es clave el papel que juega el concepto de Fortuna, no solo en los libros II y III, sino en el conjunto de la Consolación. En el análisis de la virtud, la fortuna y la felicidad que presenta Severino Boecio en el que cualquier alusión patente a la fe Cristiana está ausente, hay que ser muy conscientes de que no hay, en principio, ningún indicio de coincidencia entre el Bien Supremo de la verdadera felicidad y el Dios del Evangelio, razón por la que en numerosas ocasiones ha sido excluido de estudios puramente teológicos de su obra. No obstante, no está claro que el autor rehúse completamente de la religión, pese a que si se aprecia una preeminencia o preponderancia de la importancia de la reflexión filosófica en la ardua tarea de buscar respuestas en este contexto.

  El carácter existencial de su obra no es ajeno a su propia experiencia dolorosa y fortuita. Rechazando de pleno las enseñanzas que puedan ofrecer las corrientes estoicas y epicúreas, Boecio va a tratar de esclarecer el sinsentido de asuntos concernientes al plano inmanente como la fama o el sufrimiento de los justos, sin apelar directamente al plano trascendente. Caído en manos de Teodorico, Boecio va a reformular una cuestión que a día de hoy, aún carece de una respuesta unificada, pues “juzgar que la vida vale o no la pena de ser vivida equivale a responder a la cuestión fundamental de la filosofía”¹. La Fortuna, concepto analizado a lo largo de toda la De Consolatione, se tornará letal para nuestro autor medieval al final de su vida. Ha conocido el éxito y la felicidad fortuita, pero el carácter cambiante e imprevisible de la misma le ha colocado en una situación completamente contraria. La rueda de la Fortuna sigue girando y nosotros, al igual que Boecio, continuamos desempeñando el papel de espectadores que contemplan perplejos una función que no pueden cambiar.


   Si bien el hombre debe buscar la verdad y el bien, el concepto de auto-reflexión posee, ciertamente, mucha relevancia. La Fortuna, según el propio Boecio, vive en un perpetuo carnaval, siempre oculta, siempre bajo formas incognoscibles, siempre tras una máscara. Boecio afirma “conocer bien los múltiples disfraces de la fortuna, hasta el punto de prodigar fingidamente sus blandas caricias a los mismos a quienes intenta engañar, para luego abandonarlos repentinamente, sumidos en una insoportable desolación”². Parece obvio que la Fortuna de la que nos habla Boecio es efímera, incontrolable, su duración no es segura y su pérdida conlleva dolor. Quizá sea la misma Fortuna que comenta Virgilio en voz de Dido en su Eneida, pues el símil de Boecio con la atormentada Dido es claro: estamos ante los prolegómenos del suicidio filosófico. “He vivido, he llenado la carrera que me señalara la Fortuna y ahora, mi sombra descenderá con gloria al seno de la tierra. […] Muramos: así, así quiero yo descender al abismo.” ³- así se despide Dido poco antes de quitarse la vida; así Boecio recibió en su seno el gélido abrazo de la Filosofía cuando su vida estaba a punto de extinguirse.

 Quizá sea hora de ser conscientes de la riqueza que contienen las enseñanzas de los autores medievales, que lejos de representar meramente la “cristianización” de la Filosofía Antigua, suponen un punto de inflexión en el análisis de problemas tales como la naturaleza del mundo, el bienestar y la acción humana, la posibilidad del conocimiento o el sentido de la existencia que, aunque ya planteados por los filósofos griegos, se desarrollaron en gran medida en la Edad Media, forjándose poco a poco la herencia que recogerían los autores modernos y que llegaría, de una u otra forma, a nuestros días.


Emilio Abello Verano.

Bibliografía consultada:
¹.CAMUS,A.(1942) Le mythe de Sisyphe. Éditions Gallimard, París.
².BOECIO, S. (524 aprox.) De Consolatione Philosophiae.
³. VIRGILIO (I a.C). Eneida (1951) Austral.
FORMENT, E. (Universidad de Barcelona)The eternity of the world in Boethius of Dacia and Saint Thomas Aquinas.
HERRERA, A. (Universidad de Sevilla) Beatitudo y felicitas en Boecio.
MOTTO,A.R.M.Severino Boecio y el Sentido de la vida.
PÉREZ ROSADO, M. Dos notas sobre la Consolación de la Filosofía de Boecio en la Edad Media Castellana.
PLATÓN, Ἀπολογία Σωκράτους´
SCHOPENHAUER,A. (Trad.2003) Die Kunst zu beleidigen.
WEINBERG, J.(1964) Breve historia de la filosofía medieval






                         Panteón de los Reyes. Colegiata de San Isidoro. (León). Cumbre del Románico español.